
La cadena de filiales del conjunto aurinegro se encuentra en buenas manos. De hecho, son cinco exjugadoras del Aguere las encargadas de entrenar y dirigir a las más de 60 niñas de la cantera esta temporada: Adriana Vargas (8 años jugando, 5 entrenando), Jenny Alonso (1 año jugando, 2 entrenando), Carol Tejera (6 años jugando, 1 entrenando), María Pérez (4 años jugando, 1 entrenando) y Nayra Pestano (4 años jugando, 1 entrenando).
Criadas con los valores de la escuadra lagunera, cinco mujeres de la casa comparten, esta temporada, sus vivencias en la cancha. ¿Quién mejor que ellas para transmitir desde el banquillo estas aptitudes a las más pequeñas? En esta línea, las entrenadoras nos cuentan como están viviendo la experiencia.
Nayra Pestano: “Me gusta mucho enseñar a niñas que nunca antes habían jugado a voleibol, que tengan esas ganas de aprender y mejorar. Verlas crecer como jugadoras poco a poco. Para mí entrenar es responsabilidad y alegría a la vez, ya que nunca me había planteado hacerlo. Las niñas confían en ti y en lo que les enseñas a diario. Ser entrenadora no es solo enseñar un deporte, es enseñar valores de vida a las niñas como por ejemplo la amistad, el compañerismo, el trabajo en equipo, etc. Que aprendan a competir y no a ganar”.
Carol Tejera: “La experiencia en el Club entrenando esta temporada es muy buena. Las niñas tienen muchas ganas de jugar y divertirse aprendiendo y a mí me gusta contribuir a ello. Para mi entrenar es poder seguir en el deporte que me gusta y tener una oportunidad de trasmitir mi amor por el voleibol a otras personas”.
María Pérez: “Mi experiencia en el Club es bastante grata, ya que adoro trabajar con niños y la verdad que, en mi caso, las niñas a las que me ha tocado entrenar son encantadoras. Lo que yo intento al entrenar a las niñas es que les guste el voleibol y disfruten jugando entre ellas, trabajando en equipo, además de enseñarlas a competir. Por ello, para mí ir a entrenar es un placer”.
Jenny Alonso: “Mi experiencia con las niñas es maravillosa, hay días mejores y peores, pero es increíble ver como vienen con ganas a entrenar desde tan pequeñas, de disfrutar y también ganas de competir. Entrenar a las niñas me hace muy feliz porque no solo aprenden ellas de mí, sino yo también de ellas”.
Adriana Vargas: “Para mí entrenar es intentar seguir ligada a algo que me encanta y que intento que ellas compartan. Quiero que las chicas mejoren y disfruten de este bonito deporte”.